Las últimas encuestas sitúan al presidente brasileño 23 puntos por encima de Geraldo Alckmin
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Lula, probable vencedor
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Borja Bauzá |
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La segunda vuelta de las elecciones brasileñas, que tendrán lugar este domingo, decidirán quien será el presidente de Brasil durante los próximos cuatros años. A pesar de que el candidato socialdemócrata Geraldo Alckmin sorprendió a Lula en la primera vuelta, tres encuestas divulgadas hoy viernes en Brasil confirman una amplia ventaja de hasta 23 puntos del actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva sobre su rival. Excluidos los votos en blancos, nulos y los indecisos, el candidato a la reelección aparece con el 62% de los sufragios válidos, y el ex gobernador de Sao Paulo con el 38%, según la consulta de Ibope, realizada los días 24 y 25 a 3.010 electores residentes en 2.002 municipios. La proyección fue reforzada con los sondeos difundidos horas antes por las empresas Sensus y Vox Populi, según los cuales el abanderado del Partido de los Trabajadores (PT) saldrá reelegido con más del 60% de los votos válidos. Según Sensus, Lula obtendrá el 63,2%, frente a un 36,8% del candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), mientras que Vox Populi, les atribuye un 61% 39%, respectivamente. Ni Lula ni Alckmin tuvieron compromisos de campaña durante el pasado miércoles y jueves de esta semana, unos días que reservaron casi por completo a comenzar a prepararse para su último debate, que tendrá lugar hoy viernes por la noche en el canal de televisión Globo, el de mayor audiencia del país. Algo más de 125,9 millones de brasileños están convocados a votar este domingo para elegir en segunda vuelta al presidente y a los gobernadores de diez de los 27 estados del país. Durante su tercer debate en televisión, el cual tuvo lugar el pasado martes, el presidente de Brasil y el candidato socialdemócrata se acusaron mutuamente de mentir y desinformar. El debate, que se celebró en los estudios del canal TV Record, comenzó con una presentación de Lula centrada en sus logros sociales, tema en el que se siente más cómodo que su rival y con el que se dirigía a las clases más desfavorecidas, que constituyen su base electoral. Las intervenciones en el primer bloque del debate fueron un intercambio encendido de reproches y descalificaciones, en el que Lula aseguró que si se han conocido los escándalos es porque se investiga, lo que no ocurría en el pasado. Además, el mandatario añadió que "si alguien es condenado, irá preso". Por su parte, Alckmin afirmó que "no es verdad" y añadió que los escándalos de corrupción salieron a la luz por las denuncias de la prensa y del diputado Roberto Jefferson, que hizo público el caso de los sobornos que recibían parlamentarios a cambio de su apoyo a proyectos gubernamentales. Lula reprochó a su rival que repita siempre el mismo discurso y esté desinformado en cuanto a la política del Gobierno, mientras que el candidato socialdemócrata criticó al presidente por usar un tono irónico. Aquel debate, según reflejaban las encuestas posteriores, lo ganó Lula, que superó en 21 puntos porcentuales a Alckmin. La sombra de Cardoso. Por otra parte, en una entrevista concedida a Radio Gaucha el mismo día, Lula dijo que si ganaba las elecciones este domingo, no quiere que se compare más a su Gobierno con los de Fernando Henrique Cardoso (1994-2002). El presidente señaló entonces que ya hizo más de lo que hiceron las administraciones de Cardoso y que en la próxima legislatura piensa hacer el doble. Lula considera que las comparaciones deben hacerse entre sus dos mandatos y no con respecto a los del anterior presidente. Mientras, la polémica sigue aumentando al haberse publicado esta semana un informe del diario Folha de Sao Paulo que afirmaba que uno de cada tres diputados federales de los 513 elegidos en la primera vuelta de las elecciones de Brasil el pasado 1 de octubre es "millonario". En total, 165 diputados declaran tener un patrimonio superior a un millón de reales (469.483 dólares ó 372.094 euros), lo que supone 49 "millonarios" más en la Cámara respecto a los elegidos en los comicios de 2002. El Partido del Frente Liberal (PFL) es el que tiene el mayor número de "millonarios" entre sus diputados, 38, mientras que el oficialista Partido de los Trabajadores (PT) tiene seis. Los millones de los diputados. Los diputados Camilo Cola y Odilio Balbinotti, ambos del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), poseen 179 millones de dólares (142 millones de euros), la tercera parte del patrimonio de todos los diputados electos en 2002. Sus fortunas de 121 y 58 millones de dólares (96 y 46 millones de euros), respectivamente, lideran la lista de los parlamentarios "millonarios" que asumirán funciones en 2007. Aún así, el politólogo Fernando Abrucio afirma que es "imposible" saber si las declaraciones son "realmente compatibles" con la realidad, ya que "en Brasil no queda bien ser rico. Es un país con alto índice de desigualdad". Por lo que se sospecha que el número de diputados brasileños "multimillonarios" podría ser mayor. A modo de comparación, este diario indicó que, según el informe publicado ayer, el ingreso mensual promedio de los brasileños es de 247,41 dólares (196,6 euros). En el polo opuesto, según este estudio, se encuentran tres diputados que declaran "no tener bienes". Un brasileño a la cúpula del FMI. Por su parte, y ajeno al revuelo levantado durante esta campaña electoral, Rodrigo Rato, actual director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI), nombró un nuevo subdirector gerente, es decir, el “número tres” en el escalafón del organismo, otorgando este puesto al brasileño Murilo Portugal , que pasará a sustituir al mexicano Agustín Carstens, según informó la institución multilateral en un comunicado. Rato argumentó esta sustitución elogiando al brasileño, de quien dijo que “posee las dotes económicas y la rica experiencia en el Gobierno de un país emergente grande y, además, conoce muy bien el Fondo”. Desde 1998 a 2005 Portugal, de 58 años, fue uno de los directores ejecutivos del FMI en representación de Brasil, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guayana, Haití, Panamá, Surinam y Trinidad y Tobago. También fue desde 1996 a 2000 el director ejecutivo en el Banco Mundial. El a partir de ahora número tres del Fondo declaró en un comunicado que espera ser útil gracias a su experiencia en el Gobierno de Brasil y como representante de “un amplio abanico” de países en el Consejo Ejecutivo del FMI para “hacer que el contacto entre el Fondo y todos sus medios sea aún más efectivo”. El nombramiento debe ser ratificado por el directorio del organismo, “en los próximos días”, según el comunicado. Sin embargo, el documento aclara que antes de hacer el anuncio, Rato ya ha consultado con sus miembros sobre las características del candidato ideal a ocupar el cargo de “subdirector gerente” del organismo multilateral de crédito. En el 2005 Portugal abandonó la representación de su país ante el FMI para convertirse en viceministro de Hacienda. No obstante, no desempeñó ese cargo durante mucho tiempo, pues renunció tras la salida de su jefe, el ministro de Hacienda Antonio Palocci, quien dejó el Gobierno después de ser ligado a un escándalo de corrupción. El nombre de Portugal se barajó entonces como posible sustituto de Palocci en el seno del gobernante del Partido de los Trabajadores (PT), pero al final Lula nombró a Guido Mantega. Rato calificó a Portugal de “reformista” y afirmó que ha demostrado su capacidad para representar los intereses de los países miembros del Fondo y tiene un historial de “diplomacia efectiva”. |


